Ella es Rocío Morales, la fanática de la AAA



 La lucha libre mexicana nos encanta aunque sepamos que es puro show (o más bien, precisamente por eso) por varias razones que van mucho más allá del “¿es real o no?”. Es como preguntar por qué nos emocionamos con una película o una novela sabiendo que es ficción: porque conecta con algo profundo.

Aquí van las principales razones por las que seguimos gritando “¡lucha! lucha!” en la Arena México o en cualquier cartelera:

Es un espectáculo total, no solo una pelea


La lucha libre mexicana es teatro acrobático de alto riesgo + comedia + drama + música + luces + máscaras espectaculares. Los vuelos, las combinaciones rápidas, los topes suicidas, las quebradoras, las planchas desde la tercera cuerda… todo eso requiere un atletismo impresionante y años de entrenamiento brutal. Sabemos que está acordado, pero el cuerpo duele igual y el riesgo de lesión es realísimo.

La dualidad técnicos vs rudos es catártica

Es el bien contra el mal en versión popular mexicana. El técnico representa los valores (honor, esfuerzo, justicia), el rudo es el tramposo, el abusivo, el que se burla del público. Cuando el rudo hace trampa y el público lo abuchea, estamos sacando frustraciones cotidianas: el jefe abusivo, el político corrupto, el que se pasa de lanza. Gritar “¡rudo mugroso!” o “¡mátalo!” es una válvula de escape social muy poderosa.

Ella es  Rocío Morales, la fanática que tenía a todo el mundo pendiente anoche en AAA. 

Volviendose la sensación en las redes sociales su Instagram es @queenflowro









@bofo_leo Esta hermosa fanática mexicana se está robando las miradas #WWE #AAA ♬ sonido original - Bofo Leo